Orfelunio
Poeta veterano en el portal
Manzanas para el alma
De las frutas quiero una
que del dulce es la princesa,
y se me abre en media luna
que en tus labios es la fresa.
¿Qué daré por esa noche
que en la luna deseaba,
blanca y pura con el nombre
a la fruta más amada?
Esa miel que son tus pechos,
un rocío de fragancias,
que devuelven a los hechos
la dulzor de la lactancia,
son la fruta de los lechos
y manzanas para el alma.
De las frutas quiero una
que del dulce es la princesa,
y se me abre en media luna
que en tus labios es la fresa.
¿Qué daré por esa noche
que en la luna deseaba,
blanca y pura con el nombre
a la fruta más amada?
Esa miel que son tus pechos,
un rocío de fragancias,
que devuelven a los hechos
la dulzor de la lactancia,
son la fruta de los lechos
y manzanas para el alma.