Solitario,
Vagando por mi mente,
Cual barco en ruinas,
El mar es llamado soledad,
Y mi destino es austero,
Me asiento en tu sonrisa,
La brisa de mis velas las orienta tu cabello,
La noche acaricia tu mirada,
Cuando posas con elegancia tus ojos al cielo,
Y las estrellas envidian tal ausencia,
Ya que la luna se alberga en tu presencia,
Y eres la reina de la extravagancia.
Sueño con tus besos,
Para olvidar tu dulce fragancia,
Despertando así en un mar de anhelos,
Creado con mis propias lagrimas,
Dolor y sufrimiento,
Y un nuevo día comienza al amanecer,
Entre desorden y desdén,
Pero en tus mejillas encuentro el edén,
Eres la paz de un monasterio,
Y la certeza del carpe diem,
Eres perfecta desde mi forma de ver,
Y aunque en la calle se respire sospecha,
En tus caricias encuentro mi razón ser
Vagando por mi mente,
Cual barco en ruinas,
El mar es llamado soledad,
Y mi destino es austero,
Me asiento en tu sonrisa,
La brisa de mis velas las orienta tu cabello,
La noche acaricia tu mirada,
Cuando posas con elegancia tus ojos al cielo,
Y las estrellas envidian tal ausencia,
Ya que la luna se alberga en tu presencia,
Y eres la reina de la extravagancia.
Sueño con tus besos,
Para olvidar tu dulce fragancia,
Despertando así en un mar de anhelos,
Creado con mis propias lagrimas,
Dolor y sufrimiento,
Y un nuevo día comienza al amanecer,
Entre desorden y desdén,
Pero en tus mejillas encuentro el edén,
Eres la paz de un monasterio,
Y la certeza del carpe diem,
Eres perfecta desde mi forma de ver,
Y aunque en la calle se respire sospecha,
En tus caricias encuentro mi razón ser