claudiorbatisti
claudiorbatisti
Mar que aquel pincel retrata
La obra de Dios nos surge en cada acto;
en la mujer tan bella
que con sus ojos pierde el fin exacto.
Su distinguida luz
se ve adornada al verla transitar,
respira y vence al alma al suspirar.
cada palabra suya nos subyuga,
donde en aquella sella su presencia.
Cuando quizás se duerman
pero la fuerza gime y pide, vuelvan,
y la ansiedad retorna a ese lugar
donde el amor es fuerte.
No reparé si cuando nos miraba,
su amor flechó los ojos,
el corazón y el cuerpo.
Y fuiste mar que aquel pincel retrata
dentro de su alma encuentras mil virtudes
que por instinto tomas para amar,
y desespero más,
cuando te pones mal.
Dios manda el punto justo al cerrar trato.
lector tu Silva manda,
dile que tú la dejas suspirando
y no te apiades más
al verla muerta en vida no dudaste
al ver aquel desastre.
Porqué en su estado esconde
a cada ser sincero recomiendo,
que por favor no acepte
que para vuestro amor le sirva un pacto.
Claudiorbatisti
La obra de Dios nos surge en cada acto;
en la mujer tan bella
que con sus ojos pierde el fin exacto.
Su distinguida luz
se ve adornada al verla transitar,
respira y vence al alma al suspirar.
cada palabra suya nos subyuga,
donde en aquella sella su presencia.
Cuando quizás se duerman
pero la fuerza gime y pide, vuelvan,
y la ansiedad retorna a ese lugar
donde el amor es fuerte.
No reparé si cuando nos miraba,
su amor flechó los ojos,
el corazón y el cuerpo.
Y fuiste mar que aquel pincel retrata
dentro de su alma encuentras mil virtudes
que por instinto tomas para amar,
y desespero más,
cuando te pones mal.
Dios manda el punto justo al cerrar trato.
lector tu Silva manda,
dile que tú la dejas suspirando
y no te apiades más
al verla muerta en vida no dudaste
al ver aquel desastre.
Porqué en su estado esconde
a cada ser sincero recomiendo,
que por favor no acepte
que para vuestro amor le sirva un pacto.
Claudiorbatisti