Ricardo R. Ruiz
Poeta que considera el portal su segunda casa
Tuvimos la esencia del amor en nuestras manos;
más por esencia,
perdiose caprichosa entre los dedos...
Tomamos un eco en el alma.
Hicimos vida de la vida,
y la muerte a la hora del adiós...
Caminemos.
Todos volvemos en algún momento
a soñar con el pasado azul...
todos regresamos al hogar.
Mas si al caminar,
dieras con la sombra del que fuera yo,
sonríe!
Todos volvemos a empezar...
Y verás en mi a un viejo barbado, maestro de nadie,
hijo de nuestras propias miserias...
comienzo en el fin...marcha del tiempo.
más por esencia,
perdiose caprichosa entre los dedos...
Tomamos un eco en el alma.
Hicimos vida de la vida,
y la muerte a la hora del adiós...
Caminemos.
Todos volvemos en algún momento
a soñar con el pasado azul...
todos regresamos al hogar.
Mas si al caminar,
dieras con la sombra del que fuera yo,
sonríe!
Todos volvemos a empezar...
Y verás en mi a un viejo barbado, maestro de nadie,
hijo de nuestras propias miserias...
comienzo en el fin...marcha del tiempo.