Cuando un sol se apaga nunca volvera arder.
El amor de mis entrañas es fuego exiliado hechado
al mar, disperso entre desden arraigado por las olas.
Minusculo tu espacio queda en mi pensamiento
te vuelves aire inpersectible, solo respiro de ti pero
nunca podre acariciar esa forma tuya ese matiz tan denso.
La aurora marchita esta inscrita en mi carne, el invierno
esta presente, la lluvia no cesa, los truenos golpean
este caparazon de sueños y de versos escritos en la niebla.
Mi densa paloma hoy desatare el nudo que intente enlazar
a mi corazon, dejare a tu libertad tus piernas fragiles,
y dejare que tu perfume se mezcle en el cielo y vuele tan alto.
¡Tan lejos de mi!
Cuando allas tocado ese sueño tan deseado tuyo
desearas volver hacia el principio del camino e intentar
recoger los pasos, los petalos hechados a la tierra;
entonces veras el candado puesto en esa gris hora
y no podrás romperlo, aun gimiendo arduamente
intentando regalarme esa flor ya marchita.
El amor de mis entrañas es fuego exiliado hechado
al mar, disperso entre desden arraigado por las olas.
Minusculo tu espacio queda en mi pensamiento
te vuelves aire inpersectible, solo respiro de ti pero
nunca podre acariciar esa forma tuya ese matiz tan denso.
La aurora marchita esta inscrita en mi carne, el invierno
esta presente, la lluvia no cesa, los truenos golpean
este caparazon de sueños y de versos escritos en la niebla.
Mi densa paloma hoy desatare el nudo que intente enlazar
a mi corazon, dejare a tu libertad tus piernas fragiles,
y dejare que tu perfume se mezcle en el cielo y vuele tan alto.
¡Tan lejos de mi!
Cuando allas tocado ese sueño tan deseado tuyo
desearas volver hacia el principio del camino e intentar
recoger los pasos, los petalos hechados a la tierra;
entonces veras el candado puesto en esa gris hora
y no podrás romperlo, aun gimiendo arduamente
intentando regalarme esa flor ya marchita.