luis mantilla
Poeta recién llegado
Un deseado ensueño, hizo que recordara a María
mi abuelita.
MARIA, LA DE LA ERMITA
Llegué ante aquel entristecido lecho,
refinado aposento de María,
susurré ternura sobre su pecho,
ella aún dormía.
Mendigué al tiempo
avizorar hacía atrás,
se ofreció el viento como mi guía,
me llevó donde estuvo ella
en su niñez algún día.
De esa dócil mujer resumió un sueño,
aquel, ondeaba por los aires,
bonita opción de recuerdo,
inexplicable momento.
El silencio delató a María,
me llevó hacía su hacienda La Ermita,
ambicionado sembrío soleado
en el que corría aún niña
con Juan Antonio su padre, al lado.
El recuerdo siguió hablando de ella,
pintó su sonrisa de tenue y carmín,
la vistió de paño y bella,
emanaba caramelo y aromas a jazmín.
Seguí perdido en sus recuerdos,
su imagen risueña
ahuyentó mis penas,
corrió mis temores,
alivió mis heridas,
le dije muy despacito al oído:
no te alejes de mí, María.
Se fueron los recuerdos y
regresé al lecho de María,
por ahí escuché
que mi corazón despacito le decía:
no te vayas,
Mi María ..mi mamita,
mi María .la de La Ermita.
LUIS MANTILLA (LUMAN)
MARIA, LA DE LA ERMITA
Llegué ante aquel entristecido lecho,
refinado aposento de María,
susurré ternura sobre su pecho,
ella aún dormía.
Mendigué al tiempo
avizorar hacía atrás,
se ofreció el viento como mi guía,
me llevó donde estuvo ella
en su niñez algún día.
De esa dócil mujer resumió un sueño,
aquel, ondeaba por los aires,
bonita opción de recuerdo,
inexplicable momento.
El silencio delató a María,
me llevó hacía su hacienda La Ermita,
ambicionado sembrío soleado
en el que corría aún niña
con Juan Antonio su padre, al lado.
El recuerdo siguió hablando de ella,
pintó su sonrisa de tenue y carmín,
la vistió de paño y bella,
emanaba caramelo y aromas a jazmín.
Seguí perdido en sus recuerdos,
su imagen risueña
ahuyentó mis penas,
corrió mis temores,
alivió mis heridas,
le dije muy despacito al oído:
no te alejes de mí, María.
Se fueron los recuerdos y
regresé al lecho de María,
por ahí escuché
que mi corazón despacito le decía:
no te vayas,
Mi María ..mi mamita,
mi María .la de La Ermita.
LUIS MANTILLA (LUMAN)