Paco Valiente
Poeta que no puede vivir sin el portal
María,
me dormía en tus pechos
repletos de vida,
he soñado tus manos
meciendo mi cuna,
al amparo de tu risa
aprendí a caminar,
a decir palabras rotas
que te hacían mucha gracia,
me agarraba a tu falda
para olerte mejor,
eran tus besos la cura
de mis lágrimas,
de tus labios brotaban
lecciones que nunca olvidé,
el tiempo no se detuvo
pero todo sigue igual,
mis ojos tuyos y cansados
siempre dicen lo mismo,
amor eterno en mi sangre
que es la tuya,
María.
me dormía en tus pechos
repletos de vida,
he soñado tus manos
meciendo mi cuna,
al amparo de tu risa
aprendí a caminar,
a decir palabras rotas
que te hacían mucha gracia,
me agarraba a tu falda
para olerte mejor,
eran tus besos la cura
de mis lágrimas,
de tus labios brotaban
lecciones que nunca olvidé,
el tiempo no se detuvo
pero todo sigue igual,
mis ojos tuyos y cansados
siempre dicen lo mismo,
amor eterno en mi sangre
que es la tuya,
María.
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