ojicafes
Poeta que considera el portal su segunda casa
Marilyn
Marilyn, glamur y belleza juntas
te veo en garboso caminar, de pronto, se arremolina una ventisca inesperada,
el aire gélido caprichoso sopla, abruma y eleva abruptamente tu falda,
ignorando el efecto, raudo deja ver tus encantos de mujer divina,
¡oh dios!, piernas perfectas, suaves y blancas como la seda fina
La prenda intima casi imperceptible se confunde con lo níveo de tu piel
arropado tesoro, deslumbra al más cuerdo de los mortales, eclipsa el colmenar de miel,
tanta belleza conjunta, escondida, enigmática belleza, de pronto se deja ver,
irradias inconsciente, aureola etérea, desvaría la mente, el alma y el ser
Sorprendida, con elegante sonrisa ojos de cielo y labios carmesí,
me miraste y te sentí exquisita, como el aroma y colorido en flor de alhelí,
tal como una pintura en mural, ese momento se me ha quedado grabado en la memoria,
Marilyn, me pregunto, pequeña, si estuvieras conmigo, cuanto no daría
Aunque ya no estés aquí, mi corazón por ti aun suspira