Dëla
Poeta recién llegado
Somos marionetas de cristal,
A las cuales nos rompen con facilidad,
Nos manejan muy a nuestro pesar,
Sin importarles lo que podamos pensar,
Moviendo nuestros hilos al azar.
Mensajes subliminales nos mandan,
Con la intención de caer en sus garras,
¿Qué más da lo que nos pueda pasar?
Lo único que quieren es que hagamos su voluntad.
Nos dejan pensar pero no demasiado,
Porque nos podríamos poner del otro lado,
Y si tratamos que los demás vean la verdad,
Nos harán callar por el supuesto bien de la sociedad.
Somos marionetas de cristal,
Solo nos necesitan para mandar y comprar,
Destruyen nuestro mundo sin dudar,
Pues a ellos al fin y al cabo no les afectará.
Si alzamos la voz en su contra,
Nos harán hacerlo pagar,
Si obedecemos sin rechistar,
Nos ignorarán, y al final por encima de nosotros pasarán.
Somos personitas sin ninguna utilidad,
Nos utilizan a su antojo y luego nos ignoran sin más,
Pero no se dan cuenta de nuestra fragilidad,
Y algún día nos podríamos revelar,
Porque somos marionetas de cristal.
A las cuales nos rompen con facilidad,
Nos manejan muy a nuestro pesar,
Sin importarles lo que podamos pensar,
Moviendo nuestros hilos al azar.
Mensajes subliminales nos mandan,
Con la intención de caer en sus garras,
¿Qué más da lo que nos pueda pasar?
Lo único que quieren es que hagamos su voluntad.
Nos dejan pensar pero no demasiado,
Porque nos podríamos poner del otro lado,
Y si tratamos que los demás vean la verdad,
Nos harán callar por el supuesto bien de la sociedad.
Somos marionetas de cristal,
Solo nos necesitan para mandar y comprar,
Destruyen nuestro mundo sin dudar,
Pues a ellos al fin y al cabo no les afectará.
Si alzamos la voz en su contra,
Nos harán hacerlo pagar,
Si obedecemos sin rechistar,
Nos ignorarán, y al final por encima de nosotros pasarán.
Somos personitas sin ninguna utilidad,
Nos utilizan a su antojo y luego nos ignoran sin más,
Pero no se dan cuenta de nuestra fragilidad,
Y algún día nos podríamos revelar,
Porque somos marionetas de cristal.