Viten
Poeta fiel al portal
El reloj de arena se detiene
en el segundo instante que te miro;
mariposas aparecen de la nada
mientras te cubres con tu paraguas agujereado.
Todo se detiene en el tercer instante,
las partículas son visibles claramente,
al igual que los corazones que salen de tus ojos.
La lluvia cae de repente, mientras tú posas inmóvil,
fuga por los agujeros de tu sombrilla
matando cada mariposa,
las veo en el suelo y me las trago.
Quiero que regresen de nuevo
a este estómago preso de tu encanto,
quiero volverlas a sentir
pues mi llanto las ha matado.
Miro mi reflejo en el agua,
y el agua refleja mi suplicio;
gotea sangre de mis labios
pues estás mariposas son vampiros.
Chupan mi sangre, cuales sanguijuelas,
dejan seco mi corazón.
Voy camino a mi destrucción
cuando el reloj de arena comienza a avanzar,
en el segundo instante te descongelarás,
en el tercero habré muerto pues sangre no tendrá
este corazón, que aguanta mariposas vampiro.
en el segundo instante que te miro;
mariposas aparecen de la nada
mientras te cubres con tu paraguas agujereado.
Todo se detiene en el tercer instante,
las partículas son visibles claramente,
al igual que los corazones que salen de tus ojos.
La lluvia cae de repente, mientras tú posas inmóvil,
fuga por los agujeros de tu sombrilla
matando cada mariposa,
las veo en el suelo y me las trago.
Quiero que regresen de nuevo
a este estómago preso de tu encanto,
quiero volverlas a sentir
pues mi llanto las ha matado.
Miro mi reflejo en el agua,
y el agua refleja mi suplicio;
gotea sangre de mis labios
pues estás mariposas son vampiros.
Chupan mi sangre, cuales sanguijuelas,
dejan seco mi corazón.
Voy camino a mi destrucción
cuando el reloj de arena comienza a avanzar,
en el segundo instante te descongelarás,
en el tercero habré muerto pues sangre no tendrá
este corazón, que aguanta mariposas vampiro.
Última edición: