Raúl Donoso P.
Poeta que considera el portal su segunda casa
Mariposas nacidas de crisálidas
habiéndose dormido después de envueltas
han emergido luminosas desde la oscuridad
para llenar mi huerto de envolventes silbidos
y les muestro el rocío que moja mis mañanas,
para atraerles enmarañadas.
Mariposas revolotean armoniosas
con sus destellantes colores y texturas,
queriendo anclar sus patas sobre mis hojas
y muestro sólo parte de la humedad
para que suspiren mis néctares
y prefieran saciarse de mi sed,
que impaciente espera toquen mi jardín.
Mariposas se han tomado mi vergel,
sus alas rozan suave el madrigal,
exacerbando mis pétalos en extenso
que expiden olores mundanos
pretendiendo confiscar su irisar,
para cambiar el gris asentado en mi otoño,
que se había acostumbrado en mi nocturnidad.
Mariposa extasíate de mi sabia,
para que te quedes después de las 24 horas,
que perdura la búsqueda de tu cópula
y te sorprenda el amanecer entre mis sabanas,
para empaparte con matices,
para confiarte mi semilla,
que has de llevar en maravillosas sinfonías,
hasta el prado del día siguiente,
en donde seduciéndote continuaré interminable....
habiéndose dormido después de envueltas
han emergido luminosas desde la oscuridad
para llenar mi huerto de envolventes silbidos
y les muestro el rocío que moja mis mañanas,
para atraerles enmarañadas.
Mariposas revolotean armoniosas
con sus destellantes colores y texturas,
queriendo anclar sus patas sobre mis hojas
y muestro sólo parte de la humedad
para que suspiren mis néctares
y prefieran saciarse de mi sed,
que impaciente espera toquen mi jardín.
Mariposas se han tomado mi vergel,
sus alas rozan suave el madrigal,
exacerbando mis pétalos en extenso
que expiden olores mundanos
pretendiendo confiscar su irisar,
para cambiar el gris asentado en mi otoño,
que se había acostumbrado en mi nocturnidad.
Mariposa extasíate de mi sabia,
para que te quedes después de las 24 horas,
que perdura la búsqueda de tu cópula
y te sorprenda el amanecer entre mis sabanas,
para empaparte con matices,
para confiarte mi semilla,
que has de llevar en maravillosas sinfonías,
hasta el prado del día siguiente,
en donde seduciéndote continuaré interminable....