Oscar Alfaro Riv
Poeta recién llegado
STAND BY
(ZARPAR)
(ZARPAR)
SE ROMPIERON LOS CRISTALES
La lluvia comienza a caer
sobre el barco, pero frente
a la boca de mí estomago
están estos aromas olvidados...
el carnaval de la cocina
con lenguas distintas y caras
de colores, danzan para nosotros,
el comedor de la tripulación
toca pianola y batería, en cada
plato, cucharas, tenedores
y cuchillos, tienen Sinfonía.
Las nubes romperán
sus cristales hoy, nos dijo
con la ayuda de un traductor
el Chiff Stúar polaco,
meteremos cien camiones
de provisiones en bodegas,
el día será largo...
son las once de la mañana,
comeremos en veinte
minutos y, ha trabajar,
o la Tormenta
que se acerca,
barrera
con las provisiones
de cubierta.
Toda la tarde cien ríos
mal criados, han caído sobre
mi y, los vientos me arañan
y golpean como púgiles,
ágiles, fuertes y furiosos
y, las olas enloquecidas
creciendo como murallas,
se dejan venir,
pasando
por cubierta de babor
a estribor, estallan,
(tantas veces que las contaré
el resto de mi vida)
y sarcásticamente me parecen
que preguntan...
¿quieres ser marino?
Las dos de la madrugada...
solo y desnudo
frente a lluvia,
(digo yo, ya que ropa y zapatos
más pesan que ayudan)
con mi cabeza
adolorida
y apunto de estallar.
En la garganta,
siento que se desliza
cociéndome el pescuezo,
treinta tachuelas
y una carretilla de escombros
que no me dejan respirar.
Mi primera noche,
en un ir y venir por cubierta,
acarreando cajas
de comida para abastecer
a diez regimientos, y la lluvia
y las olas,
barriendo ya, con las provisiones.
sobre el barco, pero frente
a la boca de mí estomago
están estos aromas olvidados...
el carnaval de la cocina
con lenguas distintas y caras
de colores, danzan para nosotros,
el comedor de la tripulación
toca pianola y batería, en cada
plato, cucharas, tenedores
y cuchillos, tienen Sinfonía.
Las nubes romperán
sus cristales hoy, nos dijo
con la ayuda de un traductor
el Chiff Stúar polaco,
meteremos cien camiones
de provisiones en bodegas,
el día será largo...
son las once de la mañana,
comeremos en veinte
minutos y, ha trabajar,
o la Tormenta
que se acerca,
barrera
con las provisiones
de cubierta.
Toda la tarde cien ríos
mal criados, han caído sobre
mi y, los vientos me arañan
y golpean como púgiles,
ágiles, fuertes y furiosos
y, las olas enloquecidas
creciendo como murallas,
se dejan venir,
pasando
por cubierta de babor
a estribor, estallan,
(tantas veces que las contaré
el resto de mi vida)
y sarcásticamente me parecen
que preguntan...
¿quieres ser marino?
Las dos de la madrugada...
solo y desnudo
frente a lluvia,
(digo yo, ya que ropa y zapatos
más pesan que ayudan)
con mi cabeza
adolorida
y apunto de estallar.
En la garganta,
siento que se desliza
cociéndome el pescuezo,
treinta tachuelas
y una carretilla de escombros
que no me dejan respirar.
Mi primera noche,
en un ir y venir por cubierta,
acarreando cajas
de comida para abastecer
a diez regimientos, y la lluvia
y las olas,
barriendo ya, con las provisiones.