Oscar Alfaro Riv
Poeta recién llegado
PIREO
LA CIUDAD
DE LOS MARINOS
LA CIUDAD
DE LOS MARINOS
Yo,
marino
de un pasado,
recorro el Muro
de los Lamentos,
para comer
los porotos
donde Valentino.
A Cristina Onassis
le pedí embarque
con el sueño
de flecharla
en matrimonio.
Para que al divorciarme
me regalara
un barco.
Deleito la vista
con las muñecas
de ojos celestes
y los grandes yates,
en el paseo peatonal
y naviero,
Mikró Limaní.
Camino
a mi hotel,
El Pasajero del Ardor
hago un descanso
en la Plaza
de los Negros. (Gey)
Me veo en mi primer
embarque
con el Pichicoma
(sinvergüenza)
de las Banderas.
Del hotel
Cinco Estrellas (playa)
me embarco
en la bahía de Bolos,
por la compañía
naviera Fadi.
Porque yo,
sirena mía,
marino del pasado,
aún me desembarco
en la ciudad de los marinos,
el puerto del Pireo.
Y braceando,
con mi mente
los mares seguir
arrullándome Contigo.
marino
de un pasado,
recorro el Muro
de los Lamentos,
para comer
los porotos
donde Valentino.
A Cristina Onassis
le pedí embarque
con el sueño
de flecharla
en matrimonio.
Para que al divorciarme
me regalara
un barco.
Deleito la vista
con las muñecas
de ojos celestes
y los grandes yates,
en el paseo peatonal
y naviero,
Mikró Limaní.
Camino
a mi hotel,
El Pasajero del Ardor
hago un descanso
en la Plaza
de los Negros. (Gey)
Me veo en mi primer
embarque
con el Pichicoma
(sinvergüenza)
de las Banderas.
Del hotel
Cinco Estrellas (playa)
me embarco
en la bahía de Bolos,
por la compañía
naviera Fadi.
Porque yo,
sirena mía,
marino del pasado,
aún me desembarco
en la ciudad de los marinos,
el puerto del Pireo.
Y braceando,
con mi mente
los mares seguir
arrullándome Contigo.