marquelo
Negrito villero
Más allá de las ventanas
cuando en la tarde fragancia
tu frente
se forma un hueco en el aire,
un nido crepitante de hilos
dorados
donde palpitan tus ojos
como si el silencio hirviera
y nos diera de esos golpes
con los que se labra la tierra
dejando caer al amor
en su siembra.
Ahora se plegaron dos velas
bajo nuestros hombros
en la hora del poeta
y el vino corre como un río
dispuesto a golpear a los labios
como una foto que se limpia
con la memoria.
Más allá de las ventanas
el aire camina
esperando tus sueños
y luego cae como lluvia
reberberando las almohadas
y caes en la cuenta
cuando mis brazos vagan
en tu cuerpo.
cuando en la tarde fragancia
tu frente
se forma un hueco en el aire,
un nido crepitante de hilos
dorados
donde palpitan tus ojos
como si el silencio hirviera
y nos diera de esos golpes
con los que se labra la tierra
dejando caer al amor
en su siembra.
Ahora se plegaron dos velas
bajo nuestros hombros
en la hora del poeta
y el vino corre como un río
dispuesto a golpear a los labios
como una foto que se limpia
con la memoria.
Más allá de las ventanas
el aire camina
esperando tus sueños
y luego cae como lluvia
reberberando las almohadas
y caes en la cuenta
cuando mis brazos vagan
en tu cuerpo.