GabrieldeSotomayor
Poeta recién llegado
Calle 1934 del siglo veintiuno,
eféride olvidada en los pasos de un viaje.
Amor que no acaba, decisiva en un mundo.
Oniria y su sueño de cristal conoce las fuerzas secretas del tiempo
y a Roma sepultada en sus ruinas.
Se hablan en secreto.
De pronto, un ojo se abre,
los labios partidos en sangre,
mi unidad en ella, en sus ropas desgarradas por espinas,
el mundo físico todavía está allí.
El aire eternamente muerto
en un espejo que no marca las horas.
(Extraño como un encuentro fortuito).
Déjame arrancar las puertas,
que jardines de papel esconde en su pupila.
eféride olvidada en los pasos de un viaje.
Amor que no acaba, decisiva en un mundo.
Oniria y su sueño de cristal conoce las fuerzas secretas del tiempo
y a Roma sepultada en sus ruinas.
Se hablan en secreto.
De pronto, un ojo se abre,
los labios partidos en sangre,
mi unidad en ella, en sus ropas desgarradas por espinas,
el mundo físico todavía está allí.
El aire eternamente muerto
en un espejo que no marca las horas.
(Extraño como un encuentro fortuito).
Déjame arrancar las puertas,
que jardines de papel esconde en su pupila.