Verte tus ojos brillantes
se me volvió costumbre
el camino hacia ti , siempre es claro.
Recorres mi cuerpo en segundos
y mis manos ya no descansan
aran dejando huellas en tu piel.
Mi boca gime tu nombre
pidiendo tus mejores dádivas
y mis venas quedan henchidas
de amarte una y otra vez.
Mis labios quedan impregnados
de tu esencia , de tu alma aventurera
así ; no existe batalla épica
que yo no quiera asumir por ti.
Mi recompensa en mis mañanas
es despertar con tu aroma
esparcido como rocio mañanero.
Hoy te observo ; impávida
tranquila , sin miedos , sin angustias
por que sabes que encalle en ti.
Y ahora vivo debajo de tu piel
me acomodé , me fusione
con el permiso que me concede
tus ojos que me desean sin temores.
se me volvió costumbre
el camino hacia ti , siempre es claro.
Recorres mi cuerpo en segundos
y mis manos ya no descansan
aran dejando huellas en tu piel.
Mi boca gime tu nombre
pidiendo tus mejores dádivas
y mis venas quedan henchidas
de amarte una y otra vez.
Mis labios quedan impregnados
de tu esencia , de tu alma aventurera
así ; no existe batalla épica
que yo no quiera asumir por ti.
Mi recompensa en mis mañanas
es despertar con tu aroma
esparcido como rocio mañanero.
Hoy te observo ; impávida
tranquila , sin miedos , sin angustias
por que sabes que encalle en ti.
Y ahora vivo debajo de tu piel
me acomodé , me fusione
con el permiso que me concede
tus ojos que me desean sin temores.