A donde el amor otra vez sembró
para luego ser el postrero adiós
de la primera soledad,
de la última ilusión.
Ahí, al sol del reciente invierno,
todos los cosas quedaron en silencio
atrapadas sin la voz de los recuerdos
en un desierto helado de olvido.
Pero no como antes, no como ayer,
sino como hoy, con manos nuevas;
en el presente, en el momento,
perdonando sin reservas,
cerrando los ojos y sonriendo;
sonriendo, más allá del adiós.
para luego ser el postrero adiós
de la primera soledad,
de la última ilusión.
Ahí, al sol del reciente invierno,
todos los cosas quedaron en silencio
atrapadas sin la voz de los recuerdos
en un desierto helado de olvido.
Pero no como antes, no como ayer,
sino como hoy, con manos nuevas;
en el presente, en el momento,
perdonando sin reservas,
cerrando los ojos y sonriendo;
sonriendo, más allá del adiós.
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