GRECHKA LEE MALDONADO
Poeta que considera el portal su segunda casa
Cerca del azul del cielo
cerca del azul del mar,
mas allá de las nubes,
mas allá del sol,
mas allá de las islillas,
mas allá de las arenas,
entre los caracoles,
entre las estrellitas de mar,
entre la espuma del mar,
Se encuentran nuestras almas
Entre un canto dormido enloquecido
de arrullos melódicos se cuenta,
una historia de sueños alados aun latiendo,
la brisa del mar me tararea una melodía,
el mar y tú vienen suavemente a mi encuentro,
las olas me embriagan dulcemente,
Se siente el susurro del viento en mis mejillas
Despierta mi aurora dormida vencida
se ahogan estrellas en mis ojos cansados,
renacen los destellos de mi cielo,
me consuela el despertar del horizonte,
alla donde se duermen los sueños,
alla donde el viento lleva nuestro canto eterno,
Yo seré fuente de tu mar de tu azul entrega
Cuando llegue prendida en tu aliento
susurrando palabras de amor a tu oído,
levantando el perfume blanco de mis lirios,
invadiendo el recinto de tu mar de tu pecho,
tus manos hallaran mi emoción,
y me sumiré al continuo arrullo de tus besos,
Y nuestras bocas desnudas se abrazaran en el silencio
cerca del azul del mar,
mas allá de las nubes,
mas allá del sol,
mas allá de las islillas,
mas allá de las arenas,
entre los caracoles,
entre las estrellitas de mar,
entre la espuma del mar,
Se encuentran nuestras almas
Entre un canto dormido enloquecido
de arrullos melódicos se cuenta,
una historia de sueños alados aun latiendo,
la brisa del mar me tararea una melodía,
el mar y tú vienen suavemente a mi encuentro,
las olas me embriagan dulcemente,
Se siente el susurro del viento en mis mejillas
Despierta mi aurora dormida vencida
se ahogan estrellas en mis ojos cansados,
renacen los destellos de mi cielo,
me consuela el despertar del horizonte,
alla donde se duermen los sueños,
alla donde el viento lleva nuestro canto eterno,
Yo seré fuente de tu mar de tu azul entrega
Cuando llegue prendida en tu aliento
susurrando palabras de amor a tu oído,
levantando el perfume blanco de mis lirios,
invadiendo el recinto de tu mar de tu pecho,
tus manos hallaran mi emoción,
y me sumiré al continuo arrullo de tus besos,
Y nuestras bocas desnudas se abrazaran en el silencio
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