Quiero dibujar un cuadro
Que tenga luz y color,
Más, sin lápiz ni pintura,
Pero, con una estructura
Que de sentido al dolor.
De fondo, la luz del día
Y el marco, sueño y amor,
El motivo, la locura
Que deja una noche oscura,
Una pena, o un traidor.
Y me remito a la historia
Vivida en algún momento
Por gente noble y sensata
Con alma sensible y grata
Zarandeada por el viento.
Porque, no faltan humanos
Que encuentras en el camino
Y entran en tu corazón
Despertando una ilusión,
Y arruinando tú destino.
Quizás, su orgullo y soberbia,
Disfrazados de verdad,
Son su Dios y su egoísmo,
Las reglas de un catecismo
Que ignora la dignidad.
Y, encerrados en su mundo
Opaco, sucio y extraño,
Siembran el odio y la ira,
El dolor y la mentira
Consiguiendo hacerte daño
.No aceptan ningún fracaso
Aunque no tengan razón,
Porque parecen palomas,
¡Pero, amigo, no la comas!
Que ocultan un aguijón.
Son un veneno engañoso
Que te atacan sin sentido,
Ya que te comen el coco
Y, te matan, poco a poco,
Pero, en silencio y sin ruido.
Pero, hay que tener en cuenta
Que, cuando se oculta el sol,
Va buscando la mañana
Que entrará por tu ventana
Volviendo al suelo español.
La oscuridad se ilumina,
Se torna el frío en calor
Y, las gotas del rocío,
Que hay a la orilla del río
Ceden su espacio a la flor.
Y termino este retrato
Que dibuja mi experiencia,
Sin querer ser el jurado
Te recomiendo cuidado,
Valor, control y paciencia.
Y, como último consejo,
Que, vale para los dos,
Cuenta siempre con apoyo,
Aunque estés en el arroyo,
De tus padres y tu Dios.
Que tenga luz y color,
Más, sin lápiz ni pintura,
Pero, con una estructura
Que de sentido al dolor.
De fondo, la luz del día
Y el marco, sueño y amor,
El motivo, la locura
Que deja una noche oscura,
Una pena, o un traidor.
Y me remito a la historia
Vivida en algún momento
Por gente noble y sensata
Con alma sensible y grata
Zarandeada por el viento.
Porque, no faltan humanos
Que encuentras en el camino
Y entran en tu corazón
Despertando una ilusión,
Y arruinando tú destino.
Quizás, su orgullo y soberbia,
Disfrazados de verdad,
Son su Dios y su egoísmo,
Las reglas de un catecismo
Que ignora la dignidad.
Y, encerrados en su mundo
Opaco, sucio y extraño,
Siembran el odio y la ira,
El dolor y la mentira
Consiguiendo hacerte daño
.No aceptan ningún fracaso
Aunque no tengan razón,
Porque parecen palomas,
¡Pero, amigo, no la comas!
Que ocultan un aguijón.
Son un veneno engañoso
Que te atacan sin sentido,
Ya que te comen el coco
Y, te matan, poco a poco,
Pero, en silencio y sin ruido.
Pero, hay que tener en cuenta
Que, cuando se oculta el sol,
Va buscando la mañana
Que entrará por tu ventana
Volviendo al suelo español.
La oscuridad se ilumina,
Se torna el frío en calor
Y, las gotas del rocío,
Que hay a la orilla del río
Ceden su espacio a la flor.
Y termino este retrato
Que dibuja mi experiencia,
Sin querer ser el jurado
Te recomiendo cuidado,
Valor, control y paciencia.
Y, como último consejo,
Que, vale para los dos,
Cuenta siempre con apoyo,
Aunque estés en el arroyo,
De tus padres y tu Dios.