Aún siento ese hormigueo
Y una idea de vana felicidad
Continúo repasando a pasos lentos y oscuros
Manchados con una gota de esperanza triste
Extiendo los brazos a fuertes lamentos
Que no son ya sino el eco de ti cuando te canto.
Aún siento este hormigueo
Que sacude fuerte,
Que abraza tierno la dorada flama
Le miro y está de espaldas
Le evito y me mira tierna, triste
Cabalga continua en su yegua sombría de blancas crines
Que incesante golpea los blancos clamores de sed extasiados.
Risueña, ya, mi triste agonía,
Contempla absorta un espejo creciente
Que lleno es de ironía.
Suspiros profundos de sueños alados
Inducen crecientes un dulce letargo, de rojo teñido, de rojo manchado
Y ¡ruedan! Ruedan pesadas las gotas saladas
Que escapan de mi, más no de mi alma.
Mañana el viento te habrá llevado
Y contigo clavado el ahogado grito
que siento cuando te amo.
Mañana .te habré olvidado
Y contigo el murmullo de hormigas que siento a mi lado
Pero hoy dime hoy ¿Qué es lo que hago?
Las rojas hormigas aún devorando