Engelchen
Poeta recién llegado
MÁS
No sólo un nombre
ni una fecha,
ni tan siquiera
una promesa;
no un perfume
ni un poema,
ni una imagen
ni esa cadencia;
ningún clavel
ni mirada tierna,
ni ya la aurora
o la danza intensa.
No es un viaje
lo que destierra
ni otra caricia
la que me lleva.
Es el caminar
entre armonías
y recordar
las melodías;
es aspirar
la tilde henchida,
que sobre el voto
palpita fija;
es al temblar
por cada arista
y destapar
su sombra digna.
Sí es avanzando
como conquistas
y acariciando
tanto me excitas.
No sólo un nombre
ni una fecha,
ni tan siquiera
una promesa;
no un perfume
ni un poema,
ni una imagen
ni esa cadencia;
ningún clavel
ni mirada tierna,
ni ya la aurora
o la danza intensa.
No es un viaje
lo que destierra
ni otra caricia
la que me lleva.
Es el caminar
entre armonías
y recordar
las melodías;
es aspirar
la tilde henchida,
que sobre el voto
palpita fija;
es al temblar
por cada arista
y destapar
su sombra digna.
Sí es avanzando
como conquistas
y acariciando
tanto me excitas.