Maktú
Poeta que considera el portal su segunda casa
Me acuso de pecar contra mí mismo
rompiendo en dos el cielo de mi frente,
allí donde un fulgor resplandeciente
reluce y me redime del abismo.
Me acuso de dejar que mi lirismo
se vuelva delirante y disidente;
me acuso de pecar impenitente
perdido entre el dolor y el egoísmo.
Al son de mis pasiones terrenales
avanzo tan pegado a la calzada
que poco sé de auroras boreales.
Me acuso de pecar y hacerme nada
pendiente de conceptos materiales
que sólo me retrasan la alborada
rompiendo en dos el cielo de mi frente,
allí donde un fulgor resplandeciente
reluce y me redime del abismo.
Me acuso de dejar que mi lirismo
se vuelva delirante y disidente;
me acuso de pecar impenitente
perdido entre el dolor y el egoísmo.
Al son de mis pasiones terrenales
avanzo tan pegado a la calzada
que poco sé de auroras boreales.
Me acuso de pecar y hacerme nada
pendiente de conceptos materiales
que sólo me retrasan la alborada