Me callo cuando escribes de Argentina
y leo sabios versos de razones,
que huelen a sentidas emociones
y en tu regazo mi ánimo se inclina.
Tu edad temprana ofende al que domina,
tu pluma está repleta de intenciones,
que el verbo arroja en fieros aguijones
que rasgan como rosas con espina.
Con palabras escritas me acongojas,
despacio mezo, sorbo y las barrunto.
Sin ti este tiempo mísero me mata,
el que espolió a los árboles sus hojas
Y llegado a este verso te pregunto,
¿Quién vigila tu sueño ojos de gata?
y leo sabios versos de razones,
que huelen a sentidas emociones
y en tu regazo mi ánimo se inclina.
Tu edad temprana ofende al que domina,
tu pluma está repleta de intenciones,
que el verbo arroja en fieros aguijones
que rasgan como rosas con espina.
Con palabras escritas me acongojas,
despacio mezo, sorbo y las barrunto.
Sin ti este tiempo mísero me mata,
el que espolió a los árboles sus hojas
Y llegado a este verso te pregunto,
¿Quién vigila tu sueño ojos de gata?