Dark_Fairy
Poeta que considera el portal su segunda casa
Cuando te conocí
aquella noche, en
una sala esperando
a otro alguien y
acudiste callado
a un llamado equivocado.
Y me impacientaste
niño limpio, me colmabas
los nevios niño sano
con tus bromitas
mal hechas y yo
una risa fingidilla
que adornaba mis
encías.
Y se veía la gente
pasar por la ventana
esa noche de octubre
esa noche desdichada
y tu nombre cúal es
y tu estructura cúal
será.
''Francisco'', pronunciaste
tan quieto e inmutable
tan serio, tan poco agradable
¿cómo serías? que se me congelo
el alma, y coincidimos días
y madrugadas hasta aquella
vez.
Y siempre tus respuestas
mocosillo urbano, eran
de ''si'' o ''no'', nunca
te importe Francisco
nunca me amaste
solo era yo un escape
a lo que fue un desastre.
Y algo muchachillo
malo me contagiaste
tu indiferencia y tu
corazón envenenable
me quedo el temor de
tu voz escuchable
de tu frialdad ante
el amor, tu amor.
Me comporto cómo
Francisco con sus
ademanes fríos
hablo a veces cómo
el, y quién sabe que
haga el pobre, y quién
sabe si de mi se acuerde
bufón inocente, vagabundo
sonriente.
Tanta melancolía
me causa su nombre
tanta angustia me
da recordarle y esas
tardes más por obligación
que de ganas, podría
haberme marchado
sin más, por que
eso era lo que faltaba
!irnos, irnos y ya!
tantos días, ¿por
que no hablaste Francisco?
hasta cuando nos perdimos
entre llamadas absurdas.
Ay Francisco, cúanto
tiempo perdimos en
caprichos, en idas
y vueltas, cúantas
cosas no nos dijimos.
Y hoy, hoy Francisco
me comporto a veces
cómo tu, a veces
me arrepiento por
ti y tu dolor.
aquella noche, en
una sala esperando
a otro alguien y
acudiste callado
a un llamado equivocado.
Y me impacientaste
niño limpio, me colmabas
los nevios niño sano
con tus bromitas
mal hechas y yo
una risa fingidilla
que adornaba mis
encías.
Y se veía la gente
pasar por la ventana
esa noche de octubre
esa noche desdichada
y tu nombre cúal es
y tu estructura cúal
será.
''Francisco'', pronunciaste
tan quieto e inmutable
tan serio, tan poco agradable
¿cómo serías? que se me congelo
el alma, y coincidimos días
y madrugadas hasta aquella
vez.
Y siempre tus respuestas
mocosillo urbano, eran
de ''si'' o ''no'', nunca
te importe Francisco
nunca me amaste
solo era yo un escape
a lo que fue un desastre.
Y algo muchachillo
malo me contagiaste
tu indiferencia y tu
corazón envenenable
me quedo el temor de
tu voz escuchable
de tu frialdad ante
el amor, tu amor.
Me comporto cómo
Francisco con sus
ademanes fríos
hablo a veces cómo
el, y quién sabe que
haga el pobre, y quién
sabe si de mi se acuerde
bufón inocente, vagabundo
sonriente.
Tanta melancolía
me causa su nombre
tanta angustia me
da recordarle y esas
tardes más por obligación
que de ganas, podría
haberme marchado
sin más, por que
eso era lo que faltaba
!irnos, irnos y ya!
tantos días, ¿por
que no hablaste Francisco?
hasta cuando nos perdimos
entre llamadas absurdas.
Ay Francisco, cúanto
tiempo perdimos en
caprichos, en idas
y vueltas, cúantas
cosas no nos dijimos.
Y hoy, hoy Francisco
me comporto a veces
cómo tu, a veces
me arrepiento por
ti y tu dolor.
::