Isaías Súvel
Me gusta más el seudónimo ARREBATADO DE TERNURA.-
ME CONTARON DE UN LUGAR
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Me contaron de un lugar,
donde dicen que hay descanso.
No hay dudas ni negrura,
no hay fisuras ni ataduras
y no hay caminos agrestes,
pues es lugar de remanso.
Si hay penas son celestes
y es solo por las ausencias,
de unas llamas que no queman
que no encienden
y también hay tristezas
de segundos intangibles
que expiran con las sonrisas
de los furores mansos.
Y llegué a ese lugar,
... y es verdad, es placentero.
Hay música y mucha gente,
no hay hambre ni embusteros;
perdón, embusteros
si los hay,
embusteros eternos
demonios fieros y negros
pero esos son de celos.
Volé muchos momentos,
caminé entre gradientes,
picantes y fosforescentes
son felices los que suben,
tanto como los que sienten.
Allí todo es hermoso,
los colores te conversan,
puedes hablar con las nubes
y el aire es verdad que besa.
Fui feliz por mucho tiempo,
me olvidé de las desdichas,
por los temores decentes
y las angustias predichas.
Pero me acordé de ti
y mi corazón remedo infeliz,
de un latir acompasado
e inmensamente feliz
descendió al mismo infierno,
pues el cielo no es el cielo,
pues tú eres todo mi cielo
y también un poco mi infierno
que es nuestro cielo secreto
mi eterno amor eterno.
&&&&&&
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Me contaron de un lugar,
donde dicen que hay descanso.
No hay dudas ni negrura,
no hay fisuras ni ataduras
y no hay caminos agrestes,
pues es lugar de remanso.
Si hay penas son celestes
y es solo por las ausencias,
de unas llamas que no queman
que no encienden
y también hay tristezas
de segundos intangibles
que expiran con las sonrisas
de los furores mansos.
Y llegué a ese lugar,
... y es verdad, es placentero.
Hay música y mucha gente,
no hay hambre ni embusteros;
perdón, embusteros
si los hay,
embusteros eternos
demonios fieros y negros
pero esos son de celos.
Volé muchos momentos,
caminé entre gradientes,
picantes y fosforescentes
son felices los que suben,
tanto como los que sienten.
Allí todo es hermoso,
los colores te conversan,
puedes hablar con las nubes
y el aire es verdad que besa.
Fui feliz por mucho tiempo,
me olvidé de las desdichas,
por los temores decentes
y las angustias predichas.
Pero me acordé de ti
y mi corazón remedo infeliz,
de un latir acompasado
e inmensamente feliz
descendió al mismo infierno,
pues el cielo no es el cielo,
pues tú eres todo mi cielo
y también un poco mi infierno
que es nuestro cielo secreto
mi eterno amor eterno.
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