walter manuel
Poeta recién llegado
me decanto por el infierno
sin tapujos
con un silencio que no es sino elegía
sembrada en las carnes
crece la noche, crece y convence
se hace fuerte como furia
ríe débil la esperanza
agotada de bilis y escarnio
no soy sino espantos de un nombre
repetido
tasado como espuma
sin tapujos
con un silencio que no es sino elegía
sembrada en las carnes
crece la noche, crece y convence
se hace fuerte como furia
ríe débil la esperanza
agotada de bilis y escarnio
no soy sino espantos de un nombre
repetido
tasado como espuma
no soy más que aplauso y simulacro