Es todo ...
Desde hoy me declaro en rebeldía ...
Me declaro en rebeldía contra el tiempo
que te aleja de mis ojos,
y te lleva donde no puedo tocarte,
donde se desvanecen los colores del arcoíris,
pues su luz,
solo es posible cuando tus ojos danzan en los míos.
Me rehuso a acatar las reglas que nos rigen,
aquellas que se oponen a que mi piel grite tu nombre
y que tus labios susurren al viento el mío.
Me revelo contra el olvido,
aquel que pretende opacar la sinfonía de colores que tocaron nuestras almas,
hermosa melodía que sacudió mi espiritu,
cuando con ternura,
me tomaste de la mano y me obligaste a recordar,
lo hermoso de volar,
lo maravilloso de tener alas.
Me revelo contra el magenta de tus labios,
que pinta el atardecer en llamas,
pero se aleja dejándo un silencio frío.
Y me revelo,
porque prefiero quemarme en tus brazos
que congelarme en un universo,
donde tu camino no sea el mío.
Me declaro en rebeldía contra tu risa,
aquella que inunda mi cuerpo
y me ha vuelto adicto al rugir de las mariposas volando,
preguntándome si estás conmigo,
preguntándome si estoy soñando,
Y porque me declaro en rebeldía,
es que hoy soy un ladrón
y me apropio de las palabras que otros diseñaron,
de las emociones que con tus ojos escribiste
y los tomo como míos,
para gritarle al universo,
que aunque se oponga,
este sentimiento existe...
Desde hoy me declaro en rebeldía ...
Me declaro en rebeldía contra el tiempo
que te aleja de mis ojos,
y te lleva donde no puedo tocarte,
donde se desvanecen los colores del arcoíris,
pues su luz,
solo es posible cuando tus ojos danzan en los míos.
Me rehuso a acatar las reglas que nos rigen,
aquellas que se oponen a que mi piel grite tu nombre
y que tus labios susurren al viento el mío.
Me revelo contra el olvido,
aquel que pretende opacar la sinfonía de colores que tocaron nuestras almas,
hermosa melodía que sacudió mi espiritu,
cuando con ternura,
me tomaste de la mano y me obligaste a recordar,
lo hermoso de volar,
lo maravilloso de tener alas.
Me revelo contra el magenta de tus labios,
que pinta el atardecer en llamas,
pero se aleja dejándo un silencio frío.
Y me revelo,
porque prefiero quemarme en tus brazos
que congelarme en un universo,
donde tu camino no sea el mío.
Me declaro en rebeldía contra tu risa,
aquella que inunda mi cuerpo
y me ha vuelto adicto al rugir de las mariposas volando,
preguntándome si estás conmigo,
preguntándome si estoy soñando,
Y porque me declaro en rebeldía,
es que hoy soy un ladrón
y me apropio de las palabras que otros diseñaron,
de las emociones que con tus ojos escribiste
y los tomo como míos,
para gritarle al universo,
que aunque se oponga,
este sentimiento existe...