poetamaldita
Poeta recién llegado
Me desperté con ganas de amarte.
De sentir tu boca presionándose suavemente contra la mía, y que nuestros dedos se entrelazen en una danza perezosa.
De estrecharte contra mi pecho, y que mi corazón te susurre las palabras que a veces se atascan en mi mente.
Que tu cuerpo sea el mío, y tus ojos brillen como el alba.
Que seamos los únicos despiertos sobre un mundo que descansa.
No seré poeta ni mucho menos escritor
Pero podría ser tu quizás, tu tal vez o tu qué se yo.
Con mis dedos teñidos de letras, reordenaría epopeyas, odas y verso
Hasta que de 'nada' pase a 'algo', y que de ti sea tu todo.
Quiero despertarte con la máquina que hace tu café, y que tu cabello alborotado sea lo primero que veré.
Que tus brazos me rodeen como pétalos la piel
Sentir las caricias de un rizo color miel
Mientras tu rostro en mi cuello repose, y mis labios se posen delicadamente sobre tu sien.
Son simples delirios, nimiedades del amanecer.
Pero qué no daría esta alma condenada por un trozo de ti tener.
De sentir tu boca presionándose suavemente contra la mía, y que nuestros dedos se entrelazen en una danza perezosa.
De estrecharte contra mi pecho, y que mi corazón te susurre las palabras que a veces se atascan en mi mente.
Que tu cuerpo sea el mío, y tus ojos brillen como el alba.
Que seamos los únicos despiertos sobre un mundo que descansa.
No seré poeta ni mucho menos escritor
Pero podría ser tu quizás, tu tal vez o tu qué se yo.
Con mis dedos teñidos de letras, reordenaría epopeyas, odas y verso
Hasta que de 'nada' pase a 'algo', y que de ti sea tu todo.
Quiero despertarte con la máquina que hace tu café, y que tu cabello alborotado sea lo primero que veré.
Que tus brazos me rodeen como pétalos la piel
Sentir las caricias de un rizo color miel
Mientras tu rostro en mi cuello repose, y mis labios se posen delicadamente sobre tu sien.
Son simples delirios, nimiedades del amanecer.
Pero qué no daría esta alma condenada por un trozo de ti tener.