Aquí ya te veo
destruyendo mi paz
con esa humilde sonrisa
que feroz me desgarra
los intentos de fuga,
el hambre de aire,
la ingenua paciencia
por esperarte.
Por qué eres tú tan ajena
y yo tan distante.
Por qué, caóticas,
nuestras aguas no convergen
como el viento
en tormenta de invierno.
Por que no te tomo
y te grito una caricia
en tus vírgenes ojos,
y tú, simplemente,
tan pequeña,
tan de a poco,
totalmente me destruyes.
destruyendo mi paz
con esa humilde sonrisa
que feroz me desgarra
los intentos de fuga,
el hambre de aire,
la ingenua paciencia
por esperarte.
Por qué eres tú tan ajena
y yo tan distante.
Por qué, caóticas,
nuestras aguas no convergen
como el viento
en tormenta de invierno.
Por que no te tomo
y te grito una caricia
en tus vírgenes ojos,
y tú, simplemente,
tan pequeña,
tan de a poco,
totalmente me destruyes.