Robsalz
Poeta que considera el portal su segunda casa
No, me dicen no los labios que quiero
me dicen no las notas que hay en tu voz
me dicen no y ese instante en que muero
me quedo llorando con una canción.
No, me dice no tu falda traviesa
que juega a esconderse en el atardecer,
me dicen no tus manos dispuestas
a inventarse las horas a tu parecer.
Amanecí conmigo y resultó que me di tristeza,
un yo que no sea contigo no sabe a verdad,
tengo un sumario de besos en mi cabeza
que sin tu lengua morena ni ganas me dan.
Las rayas de amor que jugué en tu mejilla
se fueron graduando bajo un triste telón,
confieso que mi pierna izquierda no siente cosquillas
desde que no muevo los hilos de tu corazón.
Me dicen no y yo sigo intentando,
viviendo y soñando que me dices que sí.
me dicen no las notas que hay en tu voz
me dicen no y ese instante en que muero
me quedo llorando con una canción.
No, me dice no tu falda traviesa
que juega a esconderse en el atardecer,
me dicen no tus manos dispuestas
a inventarse las horas a tu parecer.
Amanecí conmigo y resultó que me di tristeza,
un yo que no sea contigo no sabe a verdad,
tengo un sumario de besos en mi cabeza
que sin tu lengua morena ni ganas me dan.
Las rayas de amor que jugué en tu mejilla
se fueron graduando bajo un triste telón,
confieso que mi pierna izquierda no siente cosquillas
desde que no muevo los hilos de tu corazón.
Me dicen no y yo sigo intentando,
viviendo y soñando que me dices que sí.