Venezolanito
Poeta recién llegado
Me Disfracé de Feliz
Otros labios tocaron tu mejilla mientras susurrabas a mi oído aquella noche,
mi mente estaba en el limbo cuando cruzaste la puerta.
Estaba soñando con un gato blanco, ¡Como odio los gatos!,
mientras que tu corazón se excitaba de tanta sangre.
Otra mano tomabas mientras paseábamos en el parque,
colgada estaba mi mente con tantos globos de colores
y un colibrí solitario se harto de néctar de una cayena amarilla a tu lado,
el cigarro se me acaba, al charco de tus pies lo tiré.
Sonríes sobre mi hombro, yo se que no es para mi,
una basura en tu ojo hace que lo chisques tantas veces q me preocupa;
mañana el medico no trabaja, el lunes te acompaño,
cuidado y no te lastimes más es mejor que a dormir te vallas ya.
No entendí que pasó esa noche? Ni entendí tu mensaje
Me das un chocolate para olvidarme que estoy perdiendo sangre,
una tarjeta que sudaste que decora mi cuarto
y por mi culpa bajas de peso bajas tu estima
yo fui la excusa de amar para siempre y ser feliz
fui el otro muñeco de la torta, el de la vela en la cabeza.
Otros labios tocaron tu mejilla mientras susurrabas a mi oído aquella noche,
mi mente estaba en el limbo cuando cruzaste la puerta.
Estaba soñando con un gato blanco, ¡Como odio los gatos!,
mientras que tu corazón se excitaba de tanta sangre.
Otra mano tomabas mientras paseábamos en el parque,
colgada estaba mi mente con tantos globos de colores
y un colibrí solitario se harto de néctar de una cayena amarilla a tu lado,
el cigarro se me acaba, al charco de tus pies lo tiré.
Sonríes sobre mi hombro, yo se que no es para mi,
una basura en tu ojo hace que lo chisques tantas veces q me preocupa;
mañana el medico no trabaja, el lunes te acompaño,
cuidado y no te lastimes más es mejor que a dormir te vallas ya.
No entendí que pasó esa noche? Ni entendí tu mensaje
Me das un chocolate para olvidarme que estoy perdiendo sangre,
una tarjeta que sudaste que decora mi cuarto
y por mi culpa bajas de peso bajas tu estima
yo fui la excusa de amar para siempre y ser feliz
fui el otro muñeco de la torta, el de la vela en la cabeza.