John Mejía
Poeta asiduo al portal
Quisiera decirte tantas cosas…
Pero se me llena la boca de tristeza;
no puedo dejar de pensarte,
de imaginarte,
de quererte,
de que no me duela el no tenerte…
El culpable es inexistente,
podría culpar al destino,
a destiempo,
desbalanceado,
desnutrido de suerte,
de esa furia constante de amar.
Pero hoy veo mis manos tan vacías,
sin siquiera un rastro de ti,
de tu olor,
de tus manos,
de tus ojos iluminados,
de tus labios afrodisíacos…
Me llena un vacío que me cala,
que me estampa en la pared del desprecio,
de una realidad también inexistente,
de un simple sueño en el que fui sólo un juguete.
Te dejo libre,
fugaz cometa en mis noches,
que surques el cielo deseado,
y donde se debilite más mi presencia.
Quisiera decirte tantas cosas;
que las venas me arden tanto de querer tenerte,
de tanto amarte,
y del dolor de hoy perderte.