Me están gritando tu nombre, miro a ver pero no veo,
y me imagino que son, los angelitos del cielo;
por eso no puedo verlos, porque es que están tan lejos,
pero me dicen tu nombre, tan claro que no lo creo.
Yo quisiera deletrearlo, letra a letra como es,
y dibujarlo en las nubes para que todo el mundo allí lo pueda leer;
y sepan que aquí en la tierra lleva el nombre de la virgen,
la mujer que más yo amo y que por siempre amaré.
Sobre las rocas del mar lo voy a dejar grabado,
y que los rayos del sol lo reflejen en las aguas;
y cuando las naves pasen esparciendo sus estelas,
tu nombre corra tras ellos y se vea mar afuera.
Yo sé que hoy duermes tranquila a pesar que no te he visto,
pero te sientes en paz porque sabes que te amo;
que es tuyo mi corazón y del tuyo soy tu amo,
pues nuestro amor es más fuerte que el mismo sol de verano.
Me están gritando tu nombre, miro a ver pero no veo,
y por las nubes se escapa un fuerte eco del cielo;
sé que son los angelitos contentos por nuestro amor,
y lo están gritando a voces por todito el Universo.
y me imagino que son, los angelitos del cielo;
por eso no puedo verlos, porque es que están tan lejos,
pero me dicen tu nombre, tan claro que no lo creo.
Yo quisiera deletrearlo, letra a letra como es,
y dibujarlo en las nubes para que todo el mundo allí lo pueda leer;
y sepan que aquí en la tierra lleva el nombre de la virgen,
la mujer que más yo amo y que por siempre amaré.
Sobre las rocas del mar lo voy a dejar grabado,
y que los rayos del sol lo reflejen en las aguas;
y cuando las naves pasen esparciendo sus estelas,
tu nombre corra tras ellos y se vea mar afuera.
Yo sé que hoy duermes tranquila a pesar que no te he visto,
pero te sientes en paz porque sabes que te amo;
que es tuyo mi corazón y del tuyo soy tu amo,
pues nuestro amor es más fuerte que el mismo sol de verano.
Me están gritando tu nombre, miro a ver pero no veo,
y por las nubes se escapa un fuerte eco del cielo;
sé que son los angelitos contentos por nuestro amor,
y lo están gritando a voces por todito el Universo.