Corazón marchito que no late,
alma yerma incapaz de dar sus frutos.
Me vacié de amor y
con traición fui correspondido.
Esas tierras fértiles, hoy desiertas,
laten de experiencia compartida.
Frágil e indefenso quise
apearme de la vida.
El destino me sirvió una última cena.
Una sonrisa, unos ojos que te llenan,
esa voz que te seduce y
te lleva hasta la cima.
Tras la muerte, renacer en nuevo día porque ella es generosa y
me ha regalado la vida.
alma yerma incapaz de dar sus frutos.
Me vacié de amor y
con traición fui correspondido.
Esas tierras fértiles, hoy desiertas,
laten de experiencia compartida.
Frágil e indefenso quise
apearme de la vida.
El destino me sirvió una última cena.
Una sonrisa, unos ojos que te llenan,
esa voz que te seduce y
te lleva hasta la cima.
Tras la muerte, renacer en nuevo día porque ella es generosa y
me ha regalado la vida.