Josué M. Marrero
Poeta recién llegado
Me fui en busca de la tarde
Porque en la mañana
tu recuerdo me ha hecho morir
entre mis sabanas
Tú no estás,
Se me fue el día
Los veinte se espuman
Y los treinta se avecinan
Lloviendo en la tarde
Que siente empatía
Lavando mi espíritu,
De tanta ironía
Pensando en tu rostro,
pensando en tu sonrisa
Pensando en tus ojos,
qué tristes me miran
Te comprendo perfecto
Tu me subestimas
Yo ya no lo niego
Será cuesta arriba
Al decir la verdad
No siento celos,
Ni siento envidia
Después que te amen
De noche y de día
Ya me repondré de tanta
Nociva que durante estos años
Me ha quebrado la vida
De parte de necios
De parte de frívolas
Gente que mata
A través de mentiras
Me fui en busca de la tarde
En tierras vecinas
Allí me ha esperado
Paciente y tranquila
Seguramente la mujer de mi vida
Porque en la mañana
tu recuerdo me ha hecho morir
entre mis sabanas
Tú no estás,
Se me fue el día
Los veinte se espuman
Y los treinta se avecinan
Lloviendo en la tarde
Que siente empatía
Lavando mi espíritu,
De tanta ironía
Pensando en tu rostro,
pensando en tu sonrisa
Pensando en tus ojos,
qué tristes me miran
Te comprendo perfecto
Tu me subestimas
Yo ya no lo niego
Será cuesta arriba
Al decir la verdad
No siento celos,
Ni siento envidia
Después que te amen
De noche y de día
Ya me repondré de tanta
Nociva que durante estos años
Me ha quebrado la vida
De parte de necios
De parte de frívolas
Gente que mata
A través de mentiras
Me fui en busca de la tarde
En tierras vecinas
Allí me ha esperado
Paciente y tranquila
Seguramente la mujer de mi vida