co-literales
Poeta recién llegado
Te miro con toda la dulzura que estos dos ojos llenos de ti me permiten.
Saldo deudas con tus caricias.
Exhumo mi pasado,
el que tan poco nos gusta,
el que de vez en cuando me echas en cara.
Analizo tus ángulos,
los agudos,
pero,
sobre todo los obtusos,
lo sinuoso de tus clavículas,
la facilidad que tiene tu pelo para enredarnos,
tu mirada,
no tus ojos, sino lo de tus ojos,
lo que hablan.
Llegados a este punto no sé si temo más que me agarres de la mano
o,
que no lo vuelvas a hacer.
Solo te pido una cosa.
Antes de irte, déjame un poquito de ti.
Una sonrisa –con la parte del cuerpo que prefieras-,
una foto tuya con ese vestido azul,
tu libro favorito…
(A mi puedes llevarme)
Saldo deudas con tus caricias.
Exhumo mi pasado,
el que tan poco nos gusta,
el que de vez en cuando me echas en cara.
Analizo tus ángulos,
los agudos,
pero,
sobre todo los obtusos,
lo sinuoso de tus clavículas,
la facilidad que tiene tu pelo para enredarnos,
tu mirada,
no tus ojos, sino lo de tus ojos,
lo que hablan.
Llegados a este punto no sé si temo más que me agarres de la mano
o,
que no lo vuelvas a hacer.
Solo te pido una cosa.
Antes de irte, déjame un poquito de ti.
Una sonrisa –con la parte del cuerpo que prefieras-,
una foto tuya con ese vestido azul,
tu libro favorito…
(A mi puedes llevarme)