-JV-
-JV-
Me haces
Falta...
Falta...
En esta inmensidad de vaivenes
e inercias constantes.
Llenas y atiborradas de soledades
que han dado forma a esta vida mía.
Páramo en medio del desierto es lo que
has sido tú en ella.
Desde aquella primera mirada cuando se
encontraron nuestros ojos,
aquella noche, en aquel lugar de baile
y hasta el día de hoy...
El proceso infinito del amor
nos ha dado
la oportunidad de vivir en
carne propia,
Y esto lo digo por los dos
la cercanía
y la lejanía.
El tenernos
y no tenernos.
El desearnos
y no alcanzarnos.
Y también
el de tenernos
y buscar no aburrirnos.
Toda la gama de inexactitudes
del género humano.
Y sin embargo,
como dice el poeta:
Me haces falta...
Como si fueras mi brazo derecho
o el izquierdo y los fuera a perder.
Como si fueras mi dedo
más chiquitito lastimado
y te quiero cuidar.
O como mis ojos miopes, que sin ellos
no miraría el amor que me das
en la tersura de tu abrazo. Ni tampoco
sentiría la calidez de tu mano
cuando acaricia mi nuca
o cuando tus labios besan mi frente.
Me dueles desde la profundidad de mi alma
que sin ti
sé que seguiría vivo,
más nunca sería vida. ¿Y sabés porqué, amor mío?
Porque eso ya lo padecí alguna vez y nunca fue vida.
Así que...
Amorcito mío,
muy de adentro: Me haces falta...
Porque eres parte de mí.
Eres mi carne,
mis huesos,
mi sangre: Eres mi corazón,
que al latir
me mantiene vivo.
Si mi corazón se muere,
yo me muero,
muero de tí.
¡Nos morimos ambos los dos!
e inercias constantes.
Llenas y atiborradas de soledades
que han dado forma a esta vida mía.
Páramo en medio del desierto es lo que
has sido tú en ella.
Desde aquella primera mirada cuando se
encontraron nuestros ojos,
aquella noche, en aquel lugar de baile
y hasta el día de hoy...
El proceso infinito del amor
nos ha dado
la oportunidad de vivir en
carne propia,
Y esto lo digo por los dos
la cercanía
y la lejanía.
El tenernos
y no tenernos.
El desearnos
y no alcanzarnos.
Y también
el de tenernos
y buscar no aburrirnos.
Toda la gama de inexactitudes
del género humano.
Y sin embargo,
como dice el poeta:
Me haces falta...
Como si fueras mi brazo derecho
o el izquierdo y los fuera a perder.
Como si fueras mi dedo
más chiquitito lastimado
y te quiero cuidar.
O como mis ojos miopes, que sin ellos
no miraría el amor que me das
en la tersura de tu abrazo. Ni tampoco
sentiría la calidez de tu mano
cuando acaricia mi nuca
o cuando tus labios besan mi frente.
Me dueles desde la profundidad de mi alma
que sin ti
sé que seguiría vivo,
más nunca sería vida. ¿Y sabés porqué, amor mío?
Porque eso ya lo padecí alguna vez y nunca fue vida.
Así que...
Amorcito mío,
muy de adentro: Me haces falta...
Porque eres parte de mí.
Eres mi carne,
mis huesos,
mi sangre: Eres mi corazón,
que al latir
me mantiene vivo.
Si mi corazón se muere,
yo me muero,
muero de tí.
¡Nos morimos ambos los dos!
27-11-2004. JV
[Destacar el titulo con florituras, signos, separación de letras o con algo que no sea su mero contenido correcto literario (Requiere reiteración
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