Quiero mirarte
de la manera correcta
con la que se mira a
a los extraños.
Pero eres tan hermoso
que mirarte,
es un olvido,
un placer.
La rebelión
de mi lado oscuro.
Centrada
y concentrada
en tu pupila,
me intoxica tu cuerpo
tu hombría.
Un apetito voraz
entretiene tu mirada.
¡Cómo podías oler
tanto a pecado!
de la manera correcta
con la que se mira a
a los extraños.
Pero eres tan hermoso
que mirarte,
es un olvido,
un placer.
La rebelión
de mi lado oscuro.
Centrada
y concentrada
en tu pupila,
me intoxica tu cuerpo
tu hombría.
Un apetito voraz
entretiene tu mirada.
¡Cómo podías oler
tanto a pecado!