Robert G
Poeta recién llegado
Simplemente me mira,
las palabras no existen
pero el torrente rueda
y me quema
El fulgor
adelanta voces,
los murmullos
esperan mejor momento,
mientras ella me mira
y calla
Su camino está cerca
pero es de otra calle,
sus manos desean extenderse
pero hay reglas,
invisibles telarañas
que ponen freno
y teme.
Su universo es verde
y ya tiene dueño,
el mío es rojo,
y la deseo
desesperadamente.
Su posesión
me vuelve loco,
y el no se puede
incita más la idea loca
del que me importa.
Y así
entre impulsos
de furia y calma,
aunque me mira y calla
yo sé que la tengo
y sé
que ella
también me ama.
las palabras no existen
pero el torrente rueda
y me quema
El fulgor
adelanta voces,
los murmullos
esperan mejor momento,
mientras ella me mira
y calla
Su camino está cerca
pero es de otra calle,
sus manos desean extenderse
pero hay reglas,
invisibles telarañas
que ponen freno
y teme.
Su universo es verde
y ya tiene dueño,
el mío es rojo,
y la deseo
desesperadamente.
Su posesión
me vuelve loco,
y el no se puede
incita más la idea loca
del que me importa.
Y así
entre impulsos
de furia y calma,
aunque me mira y calla
yo sé que la tengo
y sé
que ella
también me ama.