Sinobel
Poeta recién llegado
En el ocaso de la tarde,
cuando el sol ya cansado,
de su azote diario,
se aleja despacio...,
el olor del pasto
comienza a envolvernos,
y los grillos compiten
con su cantar eterno.
La rociada tenue
empieza a caer
la sierra descansa,
qué hermosa calma!
Me abrazas, te abrazo
tu cabeza en mi pecho,
tú pelo en mis labios
y yo que me muero...
cuando el sol ya cansado,
de su azote diario,
se aleja despacio...,
el olor del pasto
comienza a envolvernos,
y los grillos compiten
con su cantar eterno.
La rociada tenue
empieza a caer
la sierra descansa,
qué hermosa calma!
Me abrazas, te abrazo
tu cabeza en mi pecho,
tú pelo en mis labios
y yo que me muero...