Maktú
Poeta que considera el portal su segunda casa
Me niego a ser un grado en la pendiente,
un voltio en una lámpara apagada;
me niego a ser la burla soterrada
que muerde despiadada y maldiciente.
Me niego a ser yo mismo inútilmente
sin nadie que me encienda la alborada;
me niego a darme mierda en cucharada
y ser sólo la gente de la gente.
Me niego a que me sisen media vida
los ojos que especulan con mi llanto
después de abrirme el pecho con su herida.
Me niego a darme yo como adelanto
pagando con mi sangre la embestida
de tantos que malvenden mi quebranto.
un voltio en una lámpara apagada;
me niego a ser la burla soterrada
que muerde despiadada y maldiciente.
Me niego a ser yo mismo inútilmente
sin nadie que me encienda la alborada;
me niego a darme mierda en cucharada
y ser sólo la gente de la gente.
Me niego a que me sisen media vida
los ojos que especulan con mi llanto
después de abrirme el pecho con su herida.
Me niego a darme yo como adelanto
pagando con mi sangre la embestida
de tantos que malvenden mi quebranto.