carolina Lindemann
Poeta recién llegado
Me perdí y no supe cuando
en sus ojos verdes,
Su perfume inspira tentación al pecado
profundo solo por tenerlo.
Me perdí cuando escuche su voz,
el tono de la incitación a desnudar mi cuerpo
y acariciar su piel.
Se quedó en mi alma cuando me miró por primera vez.
Me hace sentir mujer con el simple roce de sus manos.
Despierta el deseo más puro de entregarme
sin principio, sin culpa, sin fin.
Se lleva mi voluntad al verlo a los ojos,
me hace débil a su presencia.
Me perdí en el verde de sus ojos sin saber si iba a quedarse...
en sus ojos verdes,
Su perfume inspira tentación al pecado
profundo solo por tenerlo.
Me perdí cuando escuche su voz,
el tono de la incitación a desnudar mi cuerpo
y acariciar su piel.
Se quedó en mi alma cuando me miró por primera vez.
Me hace sentir mujer con el simple roce de sus manos.
Despierta el deseo más puro de entregarme
sin principio, sin culpa, sin fin.
Se lleva mi voluntad al verlo a los ojos,
me hace débil a su presencia.
Me perdí en el verde de sus ojos sin saber si iba a quedarse...
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