Ladime Volcán
Poeta que considera el portal su segunda casa
Me preguntan: ¿qué por qué te quiero?
Y me dan unas ganas de mandarlos a callar
pero no sin decirles primero
que en parte, es porque vas trayendo a mi vida algo de serenidad.
Siempre he sido impetuosa,
romántica
caprichosa
apasionada a rabiar.
Con lo cual, la paciencia
No es lo que digamos mi fuerte,
como comprenderán
Siempre ando desbocada,
o ausente
acelerada,
e inquieta por demás.
Pero llegaste tú
como camello del desierto
con tu joroba al viento, roto de sentimientos
con un tiempo más intenso,
tanto
que yo nunca lo hubiese podido imaginar
Y trajiste tu serenidad a cuestas
interrumpida por espasmos de un peregrinar
y con tu mirada que escudriña
cada rincón de mi pensar
Y conociste los secretos que había ahogado en mi tinta,
para que no se me fueran a escapar
y fuiste la cura de mi seno,
y llave de mi verdad
y fuiste el dueño de mis deseos,
deslumbrándome con tu serenidad
Y yo ahora amo
lo simple de tu complejidad
amo la dificultad de tu esperanza,
reconozco que es verdad
que primero amé tus letras
pero al que empuña la pluma,
es ahora a quien amo más
Y me dan unas ganas de mandarlos a callar
pero no sin decirles primero
que en parte, es porque vas trayendo a mi vida algo de serenidad.
Siempre he sido impetuosa,
romántica
caprichosa
apasionada a rabiar.
Con lo cual, la paciencia
No es lo que digamos mi fuerte,
como comprenderán
Siempre ando desbocada,
o ausente
acelerada,
e inquieta por demás.
Pero llegaste tú
como camello del desierto
con tu joroba al viento, roto de sentimientos
con un tiempo más intenso,
tanto
que yo nunca lo hubiese podido imaginar
Y trajiste tu serenidad a cuestas
interrumpida por espasmos de un peregrinar
y con tu mirada que escudriña
cada rincón de mi pensar
Y conociste los secretos que había ahogado en mi tinta,
para que no se me fueran a escapar
y fuiste la cura de mi seno,
y llave de mi verdad
y fuiste el dueño de mis deseos,
deslumbrándome con tu serenidad
Y yo ahora amo
lo simple de tu complejidad
amo la dificultad de tu esperanza,
reconozco que es verdad
que primero amé tus letras
pero al que empuña la pluma,
es ahora a quien amo más
:: el placer de tus huellas...