Me pregunto si lo que mata no es la espera

El Poeta del Asfalto

Poeta adicto al portal
¿Dónde se fué
la gaviota que volaba
con el color de la calma
en la noche oscura,
a ras de las olas?

¿Se hartó de tanta espera?
De preguntas que sonaban cada vez más a excusas...
Si la ves,
no le digas que la busco,
que la extraño.
Déjala volar tranquila

La ayudaba yo soplando a las sombras
restándole al sueño la espuma de las olas
para que no la tocaran.
La ayudabas vos que no me conoces,
a través de las mudas paredes
con tu esperanza un tanto dormida.

¿Dónde se fué?
Solía desaparecer,
hundirse,
morir con cada día.
Pero por las noches,
al cerrar los ojos,
regresaba.

Hace tiempo no la veo...
¿Dónde se fue?
¿Dónde está su aleteo leve?
¿Le habremos cerrado el portal del cielo
de los sueños?

Ahora llueven las sombras
golpeando el mar de noche.
Y ese ruido es lo más solitario
que escucha nadie
que aún no haya muerto.

¿Dónde estás gaviota clara?
¿Me has de perdonar?,
¿o qué o quién gris vendrá a ocupar tu lugar?


El mar se agita,
hay un diluvio en la noche,
espero que no tardes.
 
¿Dónde se fué
la gaviota que volaba
con el color de la calma
en la noche oscura,
a ras de las olas?

¿Se hartó de tanta espera?
De preguntas que sonaban cada vez más a excusas...
Si la ves,
no le digas que la busco,
que la extraño.
Déjala volar tranquila

La ayudaba yo soplando a las sombras
restándole al sueño la espuma de las olas
para que no la tocaran.
La ayudabas vos que no me conoces,
a través de las mudas paredes
con tu esperanza un tanto dormida.

¿Dónde se fué?
Solía desaparecer,
hundirse,
morir con cada día.
Pero por las noches,
al cerrar los ojos,
regresaba.

Hace tiempo no la veo...
¿Dónde se fue?
¿Dónde está su aleteo leve?
¿Le habremos cerrado el portal del cielo
de los sueños?

Ahora llueven las sombras
golpeando el mar de noche.
Y ese ruido es lo más solitario
que escucha nadie
que aún no haya muerto.

¿Dónde estás gaviota clara?
¿Me has de perdonar?,
¿o qué o quién gris vendrá a ocupar tu lugar?


El mar se agita,
hay un diluvio en la noche,
espero que no tardes.

Cuanta melancolia y tristeza tienes por esa gaviota! Las aves vuelan, no las puedes tener contigo toda la vida. Tampoco las puedes enjaular, se mueren de poco. Espero que tu gaviota vuelva a tu lado. Si no vuelve, no pienses quien venga va ser un gris, yo tambien pensaba de esa manera y deje pasar muchas oportunidades para ser feliz.
Un verdadero placer leer tu poema
Richy
Pd: Sabes, tu poema merece leerse en compañia de una copa de vino y Chet Baker sonando una y otra vez...
 
¿Dónde se fué
la gaviota que volaba
con el color de la calma
en la noche oscura,
a ras de las olas?

¿Se hartó de tanta espera?
De preguntas que sonaban cada vez más a excusas...
Si la ves,
no le digas que la busco,
que la extraño.
Déjala volar tranquila

La ayudaba yo soplando a las sombras
restándole al sueño la espuma de las olas
para que no la tocaran.
La ayudabas vos que no me conoces,
a través de las mudas paredes
con tu esperanza un tanto dormida.

¿Dónde se fué?
Solía desaparecer,
hundirse,
morir con cada día.
Pero por las noches,
al cerrar los ojos,
regresaba.

Hace tiempo no la veo...
¿Dónde se fue?
¿Dónde está su aleteo leve?
¿Le habremos cerrado el portal del cielo
de los sueños?

Ahora llueven las sombras
golpeando el mar de noche.
Y ese ruido es lo más solitario
que escucha nadie
que aún no haya muerto.

¿Dónde estás gaviota clara?
¿Me has de perdonar?,
¿o qué o quién gris vendrá a ocupar tu lugar?


El mar se agita,
hay un diluvio en la noche,
espero que no tardes.



Hoy me siento como esa gaviota
que se cansó de esperar.
Hoy también mi comentario es melancólico pero me llevo el placer de tus bellos versos,un abrazo poeta.Rosario
 

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