Alas de marioneta
Poeta asiduo al portal
Remendaré con hilo de descoser
el salvapantallas de tu espejo de madrugada.
Apagaré el fuego de tu mirada de ayer
y hoy, como nunca, siempre me quedará tu nada.
Volveré a alejar mis pasos de tu querer
y como siempre tu 'te quiero' intentará invadir mi casa,
a tres o cuatro nubes por encima de aquella piel
que un día me vendiste con la sonrisa de quién regala el alma.
Y saldré a la calle. Quizás algún día ya no estés,
quizás sin una hasta luego luego me lleguen tus cartas,
marcadas de corazones para no hacerme creer
que solo quisiste diamantes para desayunar en mi cama.
el salvapantallas de tu espejo de madrugada.
Apagaré el fuego de tu mirada de ayer
y hoy, como nunca, siempre me quedará tu nada.
Volveré a alejar mis pasos de tu querer
y como siempre tu 'te quiero' intentará invadir mi casa,
a tres o cuatro nubes por encima de aquella piel
que un día me vendiste con la sonrisa de quién regala el alma.
Y saldré a la calle. Quizás algún día ya no estés,
quizás sin una hasta luego luego me lleguen tus cartas,
marcadas de corazones para no hacerme creer
que solo quisiste diamantes para desayunar en mi cama.