Alejandro Leza
Poeta recién llegado
Y me quedé ahí,
con el amor escapando de entre las manos,
aturdido por no tener tu alma
que ha dejado solo el cuerpo
que ya no hace caso.
Y me quedé ahí,
soñando con las luces del pasado,
recordando el sabor de tus pasiones
que ahora parece se han secado.
Y me quedé ahí,
llorando lágrimas amargas
que pintan besos en memorias;
que mojan los recuerdos
por si florecen y rebrotan.
Y me quedé ahí,
esperando tu regreso,
paciendo el dolor consorte
de este corazón que te ama tanto.
Y me quedé ahí,
manchado en incertidumbre
que una vez más allana mi morada;
porque eres como ese sol,
te amo en el renacimiento de tu alba,
y te lloro en la tristeza vana
del ocaso que no me mata.
con el amor escapando de entre las manos,
aturdido por no tener tu alma
que ha dejado solo el cuerpo
que ya no hace caso.
Y me quedé ahí,
soñando con las luces del pasado,
recordando el sabor de tus pasiones
que ahora parece se han secado.
Y me quedé ahí,
llorando lágrimas amargas
que pintan besos en memorias;
que mojan los recuerdos
por si florecen y rebrotan.
Y me quedé ahí,
esperando tu regreso,
paciendo el dolor consorte
de este corazón que te ama tanto.
Y me quedé ahí,
manchado en incertidumbre
que una vez más allana mi morada;
porque eres como ese sol,
te amo en el renacimiento de tu alba,
y te lloro en la tristeza vana
del ocaso que no me mata.
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