NiñoNube
Poeta asiduo al portal
Ven mi amor.
Vamos a acariciarnos suavemente.
Vamos a tocarnos lentamente.
Tomándonos el tiempo, de sentir como arde nuestra piel.
Ven y bésame.
Deja que respire tu dulce aliento.
Muérdeme los labios.
Enrédate en mi lengua, con tu lengua.
Pecaminosa mixtura de gemidos y saliva.
Envuélveme con tu aroma.
Frótate conmigo.
Imprégnate de mi olor.
Hagamos que los segundos pasen lentos.
Que gobiernen los sentidos.
Siéntate sobre mi boca.
Haz para mí, una celda entre tus muslos.
Mueve tus caderas al compás de la lujuria.
Muévete, con mis manos llenas de tu piel.
Enséñame quien manda
Hazme beber, de las mieles que brotan de tu placer.
Derrámate sobre mí.
Regálame el paladar con tu esencia.
Mírame a los ojos y hazme sentir todo lo que te gusta.
Me quema este deseo.
Me quema desde adentro, hacia afuera.
Me hace gruñir y bramar.
Permite que me deleite con tu cuerpo.
Quiero llevarte al éxtasis más puro.
Hacerte cruzar la línea que separa la locura de la cordura.
Quiero hacerte gritar de gozo, salvaje y animal.
Disfrutémonos siempre.
Una y otra vez… y una vez más.
Yo tan entregado a ti.
Tú tan mía…
Vamos a acariciarnos suavemente.
Vamos a tocarnos lentamente.
Tomándonos el tiempo, de sentir como arde nuestra piel.
Ven y bésame.
Deja que respire tu dulce aliento.
Muérdeme los labios.
Enrédate en mi lengua, con tu lengua.
Pecaminosa mixtura de gemidos y saliva.
Envuélveme con tu aroma.
Frótate conmigo.
Imprégnate de mi olor.
Hagamos que los segundos pasen lentos.
Que gobiernen los sentidos.
Siéntate sobre mi boca.
Haz para mí, una celda entre tus muslos.
Mueve tus caderas al compás de la lujuria.
Muévete, con mis manos llenas de tu piel.
Enséñame quien manda
Hazme beber, de las mieles que brotan de tu placer.
Derrámate sobre mí.
Regálame el paladar con tu esencia.
Mírame a los ojos y hazme sentir todo lo que te gusta.
Me quema este deseo.
Me quema desde adentro, hacia afuera.
Me hace gruñir y bramar.
Permite que me deleite con tu cuerpo.
Quiero llevarte al éxtasis más puro.
Hacerte cruzar la línea que separa la locura de la cordura.
Quiero hacerte gritar de gozo, salvaje y animal.
Disfrutémonos siempre.
Una y otra vez… y una vez más.
Yo tan entregado a ti.
Tú tan mía…