Aún recuerdo cuando musitando
me decias " te quiero"
y en mi oido reflexionaba
como olas del mar contra
el alcantilado condenado
a caer y caer y convertirse
en roca piedra grava
arena polvo
y te correspondia acariciendote la mejilla que se arrugaba por tu sonrrisa
luego
tu pelo me atrapaba como las olas a la roca piedra grava arena polvo
que lo arrastraba hasta el corazon del mar
donde se guarda los recuerdos de los alcantilados muertos.
Y ahora cojo una margarita y despellejo sus petalos:
me quiere
no me quiere
me quiere
no me quiere
me quiere
no me quiere
me quiere
entonces voy a acariciarte pero tu mejilla es viento.
Carlos Reinhards