Carlos Aguilera Sendagorta
Poeta recién llegado
ME ROMPEN EL ALMA LAS ESPERAS
Me rompen el alma las esperas.
Me inquietan las preguntas sin respuesta
y la ignorancia de cuestiones que me afectan.
Se juega nuestro pan y nuestra casa
en gambitos donde no somos ni personas;
sólo peones, fichas, posiciones
que se mueven, se sacrifican o se matan.
Me rompen el alma las esperas
y me abrasa no poder daros respuestas;
que aunque sin preguntas cuando llamas
tan sólo con tus dudas te delatas.
Siento que no soy aquel que fuera
conductor de un equipo de primera
y árbitro, y timón y la cabeza
y defensor de cada uno y lo de todos.
Me rompen el alma las esperas,
y me obnubilan la mente y las ideas
y me atascan la voluntad de salir fuera
y de pelearme con quien sea
aunque me muera.
Han sido tantas broncas, tantas pasiones,
han sido tantas pruebas y razones,
que estoy cansado de ser el vehemente
y haber quemado así mi imagen y mi mente
Me rompen el alma las esperas.
Me impaciento con las horas que me quedan.
Me aíro, me enfado, me molesto
y lo habré de pagar, injusto, con quien quiero
y no con quien no sabe de remedios
ni quiere ni puede ser cerebro
de una nueva era de esperanzas.
Me rompen el alma las esperas:
el alma rota es alma sin mañana
pues lleva en su ayer sólo nostalgia.
Me rompen el alma las esperas
y me rompen el tiempo de faena
y roto el espíritu y roto el momento
o me marcho y me vuelvo a mis esencias
o me aguanto y me quedo
con lo que haya de hacerse no sólo con paciencia
sino además con resignación y disimulo.
Me rompen el alma las esperas
y el no saberte responder a tus instancias,
y el no poderte dar ánimos y bregas
me deja aletargado con mi pena.