Efrain Quiñonez
Poeta recién llegado
Briza; es invierno; la lluvia monótona
en los cristales de mi ventana golpea,
corta el cielo un arco iris de colores
y una nube de niebla espesa
borra suavemente el paisaje a lo lejos
las zanjas de los cultivos se llenan
con el rocío del cielo.
en los cristales de mi ventana golpea,
corta el cielo un arco iris de colores
y una nube de niebla espesa
borra suavemente el paisaje a lo lejos
las zanjas de los cultivos se llenan
con el rocío del cielo.
Marañas de hiedra
suben las paredes,
como si quisiera
tragarse a mi casa la tierra
y hacerla parte del campo verde,
donde la esperanza invernal se tiende;
las hojas de árboles tiemblan
cuando amortiguan las gotas de lluvia,
que, cayendo de prisa
mil secretillos murmuran
en un lenguaje que nadie entiende.
suben las paredes,
como si quisiera
tragarse a mi casa la tierra
y hacerla parte del campo verde,
donde la esperanza invernal se tiende;
las hojas de árboles tiemblan
cuando amortiguan las gotas de lluvia,
que, cayendo de prisa
mil secretillos murmuran
en un lenguaje que nadie entiende.
Y luego el sol, desde lo alto
con rayos fulgentes vendrá a evaporar
la tierna esperanza mojada del campo
y un vapor melancólico aquí flotará,
me entrara sueño,
me acostaré somnoliento en la hamaca
y, cuando plácidamente me encuentre durmiendo
soñaré con la lluvia que cae en mi ventana.
con rayos fulgentes vendrá a evaporar
la tierna esperanza mojada del campo
y un vapor melancólico aquí flotará,
me entrara sueño,
me acostaré somnoliento en la hamaca
y, cuando plácidamente me encuentre durmiendo
soñaré con la lluvia que cae en mi ventana.